Juicios Críticos

«La voz lírica de Ambato -Santuario de la inteligencia ecuatoriana- vibra en páginas de oro por virtud de la acendrada y honda emoción estética de un altísimo poeta, Pablo Balarezo Moncayo, en quien se cristalizan y compendian, por modo magnífico, las virtudes esenciales de una raza que ha honrado de veras al Ecuador y a la América, a través de los valores excelsos del pensamiento humano».

Edgardo Ubaldo Genta

(Poeta y militar uruguayo, 1894 – 1983)

«Labor literaria que se armoniza con rara virtud en esta hora -cuando los poetas la han perdido en su mayoría-, la brújula del arte, las gracias de las bellas formas, la hondura y claridad del lenguaje, y la dignidad y objeto del verso, noble lirida -Pablo Balarezo Moncayo- con fuerte personalidad humana!».

Ignacio Rodríguez Guerrero

(Humanista e historiador, miembro de la

Academia Colombiana de la Lengua, 1909-1983)

«¿Quién es este hombre todo vestido de negro -incluso el marco gruesísimo de los anteojos- que anda ciceroneando los espectadores? Mirada honda, continente austero. Piel un poco cetrina. Cenceño. Mano fina, nerviosa. Cierto ligero prognatismo dentario le da un parlar sibilante que le hace aún más atractivo. Hombre joven: sus movimientos son lentos, pero firmes. ¿Quién es él? Desde el patio, a las espaldas de todos, miro. No es tiempo de interrumpir: volveré otro momento. Y entonces, será en mi segunda visita a la Casa de Montalvo que conoceré, mano a mano, en presentación amical, a este diáfano, cordial, casi aéreo Pablo Balarezo Moncayo, Secretario de la Institución: aquella figura cetrina todo enmarcada en negro -antiparras gruesas, incluso- que inquietaba mi curiosidad».

 

César Andrade y Cordero

(Poeta cuencano, 1904-1987)

 

(Así se expresaba el eminente poeta cuencano César Andrade y Cordero, dentro de su obra «Hombre, destino y paisaje», en un estupendo retrato del insigne poeta ambateño Pablo Balarezo Moncayo cuando frisaba los cuarenta años de edad, con ocasión de haberlo conocido en su visita a Ambato, en la Casa de Montalvo, el año 1944)

«…Además llego a saber, por dormir don Juan en su casa, su casa de Ambato, no en la que durmió en vida exactamente, pero en la «capilla funeraria» que en ella le tiene ahora, le guarda y le guardará por toda una eternidad, que no se vistió de negro y puso frac, horas antes de morir, como nos lo dice ese su gran amigo y amigo mío también, el Dr. Yerovi. Y con esto, Balarezo Moncayo me ha aliviado de una duda, me la ha quitado, pues siempre que leía aquello del frac, quedé suspenso, pensando cómo ese mártir de la enfermedad y de la ciencia que la combatía, con todo su estoicismo heroico, y toda la entereza de su espíritu pudo lograr vestirse de negro, con frac, casi, casi en el instante supremo de la muerte. El cuerpo yacente de don Juan nos lo dice, está diciendo: me vistieron de etiqueta, pero de otra, de esa de levita, chaleco, pantalón estrecho, zapatos de charol, «donairosa lazada de corbata negra y finísima camisa de batista color perla». Esta camisa me hace acuerdo de aquella otra «de cendal delgadísimo toda olorosa y perfumada» con que una doncella del cuento vistió en el Quijote, al atrevido caballero del bullente lago».

 

Alfredo Baquerizo Moreno

(1859 – 1951)

 

(De una carta del doctor Alfredo Baquerizo Moreno, ex presidente de la República (en la imagen adjunta), a don Carlos Bolívar Sevilla, Director de la Casa de Montalvo, el 18 de mayo de 1944)

«El 16 de Julio de 1945, el Círculo de Periodistas de Tungurahua, en un homenaje al entonces Gobernador de la Provincia y ahora VicepresIdente del Senado, Dr. José Ricardo Martínez Cobo; y, al poeta Pablo Balarezo Moncayo, entonces Secretario de la Casa de Montalvo, por su triunfo obtenido en la Fiesta de la Lira en Cuenca, alcanzando la Flor Natural con una de sus producciones literarias, resolvió fundar una Fiesta Ambateña que provisionalmente se la bautizó como “Fiesta del Eucalipto”. Esta fiesta debía organizar exposiciones anuales de la riqueza tungurahuense y certámenes intelectuales con varios premios… Pero por causas económicas y algunas otras dificultades no se llegó a realizar -hasta que sucedió el terrible sismo de Agosto de 1949- sino posteriormente con el nombre de Fiesta de la Fruta y de las Flores, en 1951».

(Publicado en diario El Comercio, el año 1961)

Doctor Misael Acosta Solís

(Prominente botánico ambateño, 1910 – 1994)

«Pablo Balarezo Moncayo es poeta y escritor que ha buscado motivos patrios. Laureado en los Juegos Florales, en anuales concursos de la Fiesta de la Lira, ha cantado a los paisajes del Ande, a la inquietud espiritual, al alma de las cosas y de las ciudades. Ha escrito perfiles biográficos acerca de ambateños ilustres y un ensayo original que es entrevista póstuma y actual, no obstante la paradoja aparente, con el cuerpo de D. Juan Montalvo».

Augusto Arias

(Del libro «Panorama de la Literatura Ecuatoriana»,

Talleres Gráficos de la Universidad Central, Quito, 1948)

«En el merecido homenaje que tributamos hoy (Ambato, 26 de noviembre de 1988) a Don Pablo Balarezo Moncayo, hacemos buena la afirmación de José Martí según la cual «honrar honra». Todos nos honramos el día de hoy rindiendo tributo de respeto y admiración a este dilecto y egregio ecuatoriano, en cuya persona se aúnan los valores objetivos sumos a los valores de su personalidad, pues el homenaje que le rendimos es idéntico a la honorabilidad ínsita en su preclara persona».

Roberto Agramonte

(Eminente filósofo, sociólogo y político cubano, 1904-1995)